lunes, 15 de julio de 2013

Ensayo sobre la discrimacion sexual


Orientación sexual como objeto de discriminación y prejuicio en la Republica Dominicana

Para dar inicio, me gustaría introducir brevemente con algunas aclaraciones sobre los tópicos a tratar, con el fin de que el tema en cuestión quede explícito en su totalidad. Estos temas a los que haremos referencia de manera general son las actitudes promotoras de los problemas, que en su mayoría, sufren los individuos que muestran un tipo de orientación sexual diferente a lo que por cultura se considera “normal” dentro de una población, que en gran medida, presenta una ideología de rechazo a raíz de la ignorancia que refleja la sociedad dominicana.
Para continuar, desglosare los conceptos principales de este análisis deductivo, el prejuicio se puede definir como “Una opinión preconcebida y generalmente distorsionada, formulada sin considerar los datos con honestidad. Este ciega la razón y se cierra ante argumentos convincentes que con frecuencia justifica y fomenta el rechazo o el odio”. [1]
           
Es por esta razón que, por ejemplo, frente a cualquier equipo electrónico que funcione de manera correcta siempre hay una persona dispuesta a reproducir frases banales y sin sentido que están inmersas en la mentalidad de las personas a consecuencia de su proceso de socialización, como por ejemplo: ¡Eso no fue hecho por un negro!, Subestimando así la capacidad de un individuo por su color de piel.
Este tipo de pensamiento esta tan impregnado en la mentalidad humana que no da lugar al respeto, la tolerancia y mucho menos a la aceptación de algo que se considere ajeno a nuestra percepción de un estereotipo preconcebido de un tema determinado (raza, color, preferencia sexual, entre otras). Usualmente las actitudes prejuiciosas tienden a catalogar de manera repulsiva a las personas, etiquetándolas y privándolas de ciertos derechos por el simple hecho de “creer” que son de una forma socialmente inválida, dando paso a acciones de discriminación.

La  discriminación se puede definir como “una forma de violencia Pasiva; convirtiéndose, a veces, este ataque en una agresión física. Quienes discriminan designan un trato diferencial o inferior en cuanto a los derechos y las consideraciones sociales de las personas, organizaciones y estados. Hacen esta diferencia ya sea por el color de la piel, etnia, sexo, edad, cultura, religión o ideología”.[2]


Esta terminología hace referencia a como se ven afectadas las personas que por cuestiones de género, clase, raza, orientación sexual, religión, discapacidad mental, discapacidad física, portadora de VIH u origen nacional, entre otras, son vistas de manera ofensiva, ya que según ciertos prejuicios alteran el orden de la naturaleza; este tipo de agresión suele romper los parámetros verbales dando paso a la agresión física.

El siguiente caso es un ejemplo idóneo para referirnos a discriminación. En promedio, todos los países del mundo pagan menos a las mujeres que a los hombres, incluso realizando la misma labor.

Las personas que presentan una orientación sexual inclinada a relaciones en las que interactúan, de manera afectiva, individuos de un mismo sexo no son eximidas de las agresiones previamente definidas, al contrario, estas tienden a ser las principales y más frecuentes formas de abuso hacia los homosexuales. En la republica dominicana la homosexualidad es sumamente enjuiciada y criticada sin ver más allá del hecho de la inclinación sexual de una persona y sin importar los diferentes estatus y roles que puedan desempeñar dentro de la sociedad, suelen ser limitados y a todo esto, terminan arrebatándoles sus derechos.

Entre los prejuicios predominantes en la Republica Dominicana ante los homosexuales se encuentran ciertos comentarios alusivos al supuesto conocimiento previo de las características y cualidades de los susodichos  que los clasifican como pervertidos, inadaptados sociales hasta incluso enfermos mentales, tales como “Ese tipo es raro”, “no te juntes con ella, es lesbiana” “el juega con muñecas, te aseguro que es pájaro” “míralo como camina, parece un maricón” entre otras frases despectivas que adjudican que la homosexualidad es inaceptable, anormal, de personas promiscuas y mentalmente inestables e incapaces de mantener relaciones humanas como cualquier otro individuo.
           
A todo esto, también se adhieren los estigmas que la sociedad les ha impuesto indirectamente para categorizarlos prejuiciosamente entre la religión, la justicia, la moral y la medicina; dentro de la religión se han creado estereotipos y se les ha tachado de “pecadores y promiscuos que arderán en el infierno” también se les ha prohibido comulgar; en cuanto a la justicia, setenta y tres países consideran la homosexualidad como un delito y en algunos de ellos se les condena con  pena de muerte como en Arabia saudí e Irán, además, según Leonardo Sánchez, director ejecutivo de la institución ASA (Amigos Siempre Amigos), en nuestro país la comunidad homosexual ha intentado que los legisladores reformen el artículo 39 de la constitución, que habla sobre  el derecho a la igualdad “Artículo 39.- Derecho a la igualdad. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las instituciones, autoridades y demás personas y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna Discriminación por razones de género, color, edad, discapacidad, nacionalidad, vínculos Familiares, lengua, religión, opinión política o filosófica, condición social o personal”[3]. más ésta no habla directamente sobre el mismo derecho de igualdad que tienen las personas de diversas orientaciones sexuales.

            En cuanto a la moral, que en este caso sería la “moral colectiva o social”, que dice ser la precursora del bien común, la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y  Transexuales) atenta en contra de dicho valor con actitudes ya mencionadas como la promiscuidad y el libertinaje.
   
            Por otra parte, en el ámbito de la medicina son catalogados, por su preferencia sexual, como enfermos. Utilizando así, a través de los años, un sin número de  medidas y tratamientos tanto físicos como psicológicos para “curar” la supuesta enfermedad.

Estudios realizados por Toro Alfonzo y Veras Díaz de la Universidad De Puerto Rico (01/09/2003) nos muestra que en las personas que conocen, se relacionan o tienen familiares homosexuales, el nivel de prejuicio es mucho menor que en personas que no tienen las mismas oportunidades.
                  
Según la entrevista realizada al experto en la materia, psicólogo, publicista y director ejecutivo de la institución ASA, Leonardo Sánchez, pude observar cómo se ven afectados los receptores de dichos prejuicios. “A raíz de los comentarios tradicionales sin fundamento a los que venimos siendo acostumbrados, cuando descubres tu sexualidad y te das cuenta que es diferente a la considerada como “normal” y a la que tu entorno rechaza en su totalidad, empieza el conflicto contigo mismo y los cuestionamientos como ¿Es pecado? ¿Está mal? ¿Por qué soy así? ¿Que pensaran mis padres? Entre otros, que afectan directamente a la autoestima, que según estudiosos es más baja de lo normal.”

Existen ciertos programas sociales que alegan al fomento de valores como la igualdad, el respeto y la tolerancia, por ejemplo “las tres gatas”  quienes se describen como un colectivo diverso de reconstrucción de expresividades lésbico-feminista, este es un grupo informal pero cumple con la labor social antes mencionada.

            También se encuentra el ASA (Amigos Siempre Amigos) que se autodenominan como una institución privada, sin fines de lucro, creada por jóvenes profesionales en 1989; pioneros en el desarrollo de programas preventivo frente a la epidemia del SIDA y en la atención y manejo de personas que están viviendo con VIH o padeciendo SIDA, en la comunidad gay dominicana. También existen pequeños grupos que trabajan en conjunto con el ASA con la finalidad velar por el cumplimiento de los derechos de los homosexuales y fomentar la tolerancia hacia los mismos. 

            A todo esto, a pesar de que existan estas instituciones para resaltar los derechos que como seres, parte de una sociedad “equitativa”, les pertenecen pero que ante todo les han sido arrebatados, no existen leyes que sancionen o prevengan directamente la discriminación y el prejuicio por la diversidad sexual, mas sin embargo si las generaliza como el “derecho humano a…” como se ilustra en el artículo 39 de la constitución dominicana, anteriormente citado.   
           
A raíz de todos los tópicos que hemos tratado y de sus consiguientes problemáticas socioculturales, he realizado una lista enumerativa de medidas que considero de suma importancia para erradicar el prejuicio y la discriminación en las personas de diversa orientación sexual en nuestro país:

·            Concientizar la población dominicana para que más allá del estatus que se ocupa dentro de la misma, se entienda seguimos siendo ante todo, seres humanos en igualdad de derechos y condiciones; Esto sería a través de charlas y foros donde se pueda discutir el tema y tratarlo de manera profunda.

·         Tratar de educar con metodologías libres de prejuicios a generaciones futuras, con el fin de crear una sociedad basada en el respeto y la tolerancia.

·         Dar el ejemplo, siempre y en todo lugar, aceptando la diversidad y al individuo en su condición de humano, no solo en la de homosexual.

·         Seguir buscando la forma de que los legisladores reformen las leyes de la constitución para que se sancionen las discriminaciones y abusos hacia los homosexuales.

Para finalizar, me gustaría citar al poeta estadounidense Walt Withman “Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano”[4] La sociedad dominicana se ha olvidado, si es que alguna vez entendió, de este tipo de concepto, ya que en la gran mayoría de los casos, solemos estereotipar y juzgar a raíz de esas ideas preconcebidas y dañinas que nos asaltan de manera automática inmediatamente conocemos algo/alguien que no siga “el orden de la naturaleza” y que “atente” en contra de la buena moral y no nos detenemos a ver que mas allá de eso que nos parece inaceptable, ese individuo sigue siendo un ser humano, con derechos de los cuales absolutamente nadie debe privarles.
Según Cristina Then “es preciso que denunciemos las prácticas opresoras y presentemos que el verdadero mundo, lejos de ser un absoluto masculino heterosexual (el que se ha normalizado), es un mundo de mujeres, de personas trans, de personas Queer, de gays, de lesbianas, y que tan "diversos" y "diferentes" son los heterosexuales como nosotros, el resto del mundo. También hay mucho que podemos hacer desde nuestra espiritualidad, para resistir sin odiar y sin reproducir patrones opresores, mientras elaboramos propuestas de otros mundos posibles y atacamos las bases de las causas de la desigualdad estructural: capitalismo y patriarcado, con todas sus formas de opresión.”

Por lo tanto,  invitamos a que cada quien ponga algo de su parte para que el mundo en un futuro sea un mejor lugar, donde la igualdad sea tangible y los derechos humanos sean realmente respetados. Donde se pueda caminar siendo quien uno es, sin temor a ser discriminado por ser feliz.


Referencias Bibliográficas


 BIBLIOGRAPHY  \l 7178 Constitución Política de la República Dominicana. (26 de 01 de 2010).

monster marketing. (06 de 03 de 2011). Obtenido de montsemarketing.wordpress.com

NAYARIT., C. D. (27 de 5 de 2009). Obtenido de http://www.cddh-nayarit.org/archivos-pdf/triptico-discriminacion.pdf

Walt Whitman (1819-1892) Poeta estadounidense.


5. Entrevistados:
Cristina Paola Then Tejada, Activista lésbica feminista; La Candelá, Coordinadora Lésbica.

Leonardo Sánchez; director ejecutivo de la institución ASA (Amigos Siempre Amigos). Psicólogo y Publicista.





[1]  CITATION mon11 \l 7178 (monster marketing, 2011)
[2]  CITATION NAY09 \l 7178  (NAYARIT., 2009)

[3] (Constitución política de la Republica Dominicana,2010)
[4]  (Withman, 181 

Autor: Grace Mabel Paredes de los Santos, estudiante universitaria.

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