Orientación sexual como objeto de
discriminación y prejuicio en la Republica Dominicana
Para dar inicio,
me gustaría introducir brevemente con algunas aclaraciones sobre los tópicos a
tratar, con el fin de que el tema en cuestión quede explícito en su totalidad.
Estos temas a los que haremos referencia de manera general son las actitudes
promotoras de los problemas, que en su mayoría, sufren los individuos que
muestran un tipo de orientación sexual diferente a lo que por cultura se
considera “normal” dentro de una población, que en gran medida, presenta una
ideología de rechazo a raíz de la ignorancia que refleja la sociedad
dominicana.
Para continuar, desglosare los conceptos
principales de este análisis deductivo, el prejuicio se puede definir como “Una
opinión preconcebida y generalmente distorsionada, formulada sin considerar los
datos con honestidad. Este ciega la
razón y se cierra ante argumentos convincentes que con frecuencia justifica y
fomenta el rechazo o el odio”.
Es por
esta razón que, por ejemplo, frente a cualquier equipo electrónico que funcione
de manera correcta siempre hay una persona dispuesta a reproducir frases
banales y sin sentido que están inmersas en la mentalidad de
las personas a
consecuencia de su proceso de socialización, como por ejemplo: ¡Eso no fue
hecho por un negro!, Subestimando así la capacidad de un individuo por su color
de piel.
Este tipo de pensamiento esta
tan impregnado en la mentalidad humana que no da lugar al respeto, la
tolerancia y mucho menos a la aceptación de algo que se considere ajeno a
nuestra percepción de un estereotipo preconcebido de un tema determinado
(raza, color, preferencia sexual, entre otras). Usualmente las actitudes prejuiciosas
tienden a catalogar de manera repulsiva a las personas, etiquetándolas y
privándolas de ciertos derechos por el simple hecho de “creer” que son de una
forma socialmente inválida, dando paso a acciones de discriminación.
La discriminación se puede definir como “una forma de
violencia Pasiva; convirtiéndose, a veces, este ataque en una agresión física.
Quienes discriminan designan un trato diferencial o inferior en cuanto a los
derechos y las consideraciones sociales de las personas, organizaciones y
estados. Hacen esta diferencia ya sea por el color de la piel, etnia, sexo,
edad, cultura, religión o ideología”.
Esta
terminología hace referencia a como se ven afectadas las personas que por
cuestiones de género, clase, raza, orientación sexual, religión, discapacidad
mental, discapacidad física, portadora de VIH u origen nacional, entre otras,
son vistas de manera ofensiva, ya que según ciertos prejuicios alteran el orden
de la naturaleza; este tipo de agresión suele romper los parámetros verbales
dando paso a la agresión física.
El siguiente
caso es un ejemplo idóneo para referirnos a discriminación. En promedio, todos
los países del mundo pagan menos a las mujeres que a los hombres, incluso
realizando la misma labor.
Las personas que
presentan una orientación sexual inclinada a relaciones en las que interactúan,
de manera afectiva, individuos de un mismo sexo no son eximidas de las
agresiones previamente definidas, al contrario, estas tienden a ser las
principales y más frecuentes formas de abuso hacia los homosexuales. En la
republica dominicana la homosexualidad es sumamente enjuiciada y criticada sin
ver más allá del hecho de la inclinación sexual de una persona y sin importar
los diferentes estatus y roles que puedan desempeñar dentro de la sociedad,
suelen ser limitados y a todo esto, terminan arrebatándoles sus derechos.
Entre los
prejuicios predominantes en la Republica Dominicana ante los homosexuales se
encuentran ciertos comentarios alusivos al supuesto conocimiento previo de las
características y cualidades de los susodichos que los clasifican como pervertidos,
inadaptados sociales hasta incluso enfermos mentales, tales como “Ese tipo es
raro”, “no te juntes con ella, es lesbiana” “el juega con muñecas, te aseguro
que es pájaro” “míralo como camina, parece un maricón” entre otras frases
despectivas que adjudican que la homosexualidad es inaceptable, anormal, de
personas promiscuas y mentalmente inestables e incapaces de mantener relaciones
humanas como cualquier otro individuo.
A todo esto,
también se adhieren los estigmas que la sociedad les ha impuesto indirectamente
para categorizarlos prejuiciosamente entre la religión, la justicia, la moral y
la medicina; dentro de la religión se han creado estereotipos y se les ha
tachado de “pecadores y promiscuos que arderán en el infierno” también se les
ha prohibido comulgar; en cuanto a la justicia, setenta y tres países
consideran la homosexualidad como un delito y en algunos de ellos se les
condena con pena de muerte como en
Arabia saudí e Irán, además, según Leonardo Sánchez, director ejecutivo de la
institución ASA (Amigos Siempre Amigos), en nuestro país la comunidad
homosexual ha intentado que los legisladores reformen el artículo 39 de la
constitución, que habla sobre el derecho
a la igualdad “Artículo 39.- Derecho a la
igualdad. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, reciben la
misma protección y trato de las instituciones, autoridades y demás personas y
gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna
Discriminación por razones de género, color, edad, discapacidad, nacionalidad,
vínculos Familiares, lengua, religión, opinión política o filosófica, condición
social o personal”.
más ésta no habla directamente sobre el mismo derecho de igualdad que
tienen las personas de diversas orientaciones sexuales.
En
cuanto a la moral, que en este caso sería la “moral colectiva o social”, que
dice ser la precursora del bien común, la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays,
Bisexuales y Transexuales) atenta en
contra de dicho valor con actitudes ya mencionadas como la promiscuidad y el
libertinaje.
Por
otra parte, en el ámbito de la medicina son catalogados, por su preferencia
sexual, como enfermos. Utilizando así, a través de los años, un sin número
de medidas y tratamientos tanto físicos
como psicológicos para “curar” la supuesta enfermedad.
Estudios
realizados por Toro Alfonzo y Veras Díaz de la Universidad De Puerto Rico
(01/09/2003) nos muestra que en las personas que conocen, se relacionan o
tienen familiares homosexuales, el nivel de prejuicio es mucho menor que en
personas que no tienen las mismas oportunidades.
Según la
entrevista realizada al experto en la materia, psicólogo, publicista y director
ejecutivo de la institución ASA, Leonardo Sánchez, pude observar cómo se ven
afectados los receptores de dichos prejuicios. “A raíz de los comentarios
tradicionales sin fundamento a los que venimos siendo acostumbrados, cuando
descubres tu sexualidad y te das cuenta que es diferente a la considerada como
“normal” y a la que tu entorno rechaza en su totalidad, empieza el conflicto
contigo mismo y los cuestionamientos como ¿Es pecado? ¿Está mal? ¿Por qué soy
así? ¿Que pensaran mis padres? Entre otros, que afectan directamente a la
autoestima, que según estudiosos es más baja de lo normal.”
Existen ciertos
programas sociales que alegan al fomento de valores como la igualdad, el
respeto y la tolerancia, por ejemplo “las tres gatas” quienes se describen como un colectivo
diverso de reconstrucción de expresividades lésbico-feminista, este es un grupo
informal pero cumple con la labor social antes mencionada.
También
se encuentra el ASA (Amigos Siempre Amigos) que se autodenominan como una
institución privada, sin fines de lucro, creada por jóvenes profesionales en
1989; pioneros en el desarrollo de programas preventivo frente a la epidemia
del SIDA y en la atención y manejo de personas que están viviendo con VIH o
padeciendo SIDA, en la comunidad gay dominicana. También existen pequeños
grupos que trabajan en conjunto con el ASA con la finalidad velar por el
cumplimiento de los derechos de los homosexuales y fomentar la tolerancia hacia
los mismos.
A
todo esto, a pesar de que existan estas instituciones para resaltar los
derechos que como seres, parte de una sociedad “equitativa”, les pertenecen
pero que ante todo les han sido arrebatados, no existen leyes que sancionen o
prevengan directamente la discriminación y el prejuicio por la diversidad
sexual, mas sin embargo si las generaliza como el “derecho humano a…” como se
ilustra en el artículo 39 de la constitución dominicana, anteriormente citado.
A raíz de todos
los tópicos que hemos tratado y de sus consiguientes problemáticas
socioculturales, he realizado una lista enumerativa de medidas que considero de
suma importancia para erradicar el prejuicio y la discriminación en las
personas de diversa orientación sexual en nuestro país:
·
Concientizar la población dominicana para
que más allá del estatus que se ocupa dentro de la misma, se entienda seguimos
siendo ante todo, seres humanos en igualdad de derechos y condiciones; Esto
sería a través de charlas y foros donde se pueda discutir el tema y tratarlo de
manera profunda.
·
Tratar
de educar con metodologías libres de prejuicios a generaciones futuras, con el
fin de crear una sociedad basada en el respeto y la tolerancia.
·
Dar
el ejemplo, siempre y en todo lugar, aceptando la diversidad y al individuo en
su condición de humano, no solo en la de homosexual.
·
Seguir
buscando la forma de que los legisladores reformen las leyes de la constitución
para que se sancionen las discriminaciones y abusos hacia los homosexuales.
Para finalizar, me gustaría citar
al poeta estadounidense Walt Withman “Cuando conozco a alguien no me importa si
es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano”
La sociedad dominicana se ha olvidado, si es que alguna vez entendió, de este
tipo de concepto, ya que en la gran mayoría de los casos, solemos estereotipar y
juzgar a raíz de esas ideas preconcebidas y dañinas que nos asaltan de manera
automática inmediatamente conocemos algo/alguien que no siga “el orden de la
naturaleza” y que “atente” en contra de la buena moral y no nos detenemos a ver
que mas allá de eso que nos parece inaceptable, ese individuo sigue siendo un
ser humano, con derechos de los cuales absolutamente nadie debe privarles.
Según Cristina Then “es
preciso que denunciemos las prácticas opresoras y presentemos que el verdadero
mundo, lejos de ser un absoluto masculino heterosexual (el que se ha normalizado),
es un mundo de mujeres, de personas trans, de personas Queer, de gays, de
lesbianas, y que tan "diversos" y "diferentes" son los
heterosexuales como nosotros, el resto del mundo. También hay mucho que
podemos hacer desde nuestra espiritualidad, para resistir sin odiar y sin
reproducir patrones opresores, mientras elaboramos propuestas de otros mundos
posibles y atacamos las bases de las causas de la desigualdad estructural:
capitalismo y patriarcado, con todas sus formas de opresión.”
Por lo tanto, invitamos a que cada quien ponga algo de su parte
para que el mundo en un futuro sea un mejor lugar, donde la igualdad sea
tangible y los derechos humanos sean realmente respetados. Donde se pueda
caminar siendo quien uno es, sin temor a ser discriminado por ser feliz.
Referencias
Bibliográficas
BIBLIOGRAPHY
\l 7178 Constitución Política de la República Dominicana. (26 de 01
de 2010).
monster marketing. (06 de 03 de 2011). Obtenido de
montsemarketing.wordpress.com
NAYARIT., C. D. (27 de
5 de 2009). Obtenido de http://www.cddh-nayarit.org/archivos-pdf/triptico-discriminacion.pdf
5. Entrevistados:
Cristina
Paola Then Tejada, Activista lésbica feminista; La Candelá, Coordinadora
Lésbica.
Leonardo Sánchez; director ejecutivo de la institución ASA
(Amigos Siempre Amigos). Psicólogo y Publicista.
CITATION mon11 \l
7178 (monster marketing, 2011)
CITATION NAY09 \l
7178 (NAYARIT.,
2009)
Autor: Grace Mabel Paredes de los Santos, estudiante universitaria.